Tras lo que fue el exitoso proceso que derivó en la adjudicación del nuevo concesionario del mantenimiento y dragado de la Hidrovía, el Gobierno nacional ahora avanza con otra pata de infraestructura y logística esencial para aliviar los costos del agro: el transporte de cargas por trenes.
Puntualmente, el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó el anuncio de convocatoria a licitación pública nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza.
A tal fin, lo que se hará es la privatización de la empresa Belgrano Cargas y Logística SA (BCyL) que es la que administra las tres líneas: la Belgrano va desde el Gran Rosario hacia el NOA; la San Martín une Argentina de este a oeste, desde Buenos Aires hasta Mendoza; y la Urquiza atraviesa todo el Litoral.
Los detalles de la licitación se pueden conocer en la resolución 1350/2026 que se publicó en el Boletín Oficial este jueves: https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/346112/20260820
CÓMO SERÁ LA LICITACIÓN DE LOS TRENES
Según informaron desde la Casa Rosada, la concesión se dará bajo un régimen de acceso abierto u open access, con Planes de Inversiones y la posibilidad de acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para quienes inviertan en infraestructura ferroviaria.
La medida comprende 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias, que conectan las principales zonas productivas del país con los puertos y con pasos internacionales hacia Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
“El objetivo es incorporar capital y capacidad de gestión privada para recuperar una infraestructura que durante décadas acumuló deterioro, falta de mantenimiento e inversiones insuficientes, pese a los crecientes recursos destinados por el Estado Nacional”, indicaron desde el Gobierno.
En este sentido, ampliaron que “durante décadas, el Estado sostuvo un sistema que se deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes”, tomando como parámetro que “desde 1970, la producción agropecuaria, principal demandante del servicio, se multiplicó por seis y, sin embargo, el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces”.
“Esto evidencia que el problema no fue la falta de demanda, sino un modelo de administración que no logró acompañar el crecimiento productivo del país”, continuaron.
Por su parte, a través de un mensaje en las redes sociales, el ministro de Economía, Luis Caputo, completó: “Por eso, nuestro modelo corre al Estado de un rol en el que falló. El sector privado es quien puede poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró sostener. Esta licitación busca precisamente eso: encontrar a quienes estén dispuestos a invertir para transformar un sistema roto en un motor de competitividad para las exportaciones argentinas”.
LOS PROBLEMAS DE BELGRANO CARGAS
Por otro lado, el Gobierno repasó que, al inicio de la actual gestión, BCyL presentaba una situación operativa y financiera crítica.
“Los informes técnicos señalaron significativas pérdidas económicas de la empresa, sumado a un deterioro importante de la infraestructura, una elevada cantidad de descarrilamientos, falta de mantenimiento cíclico y un incumplimiento de entre el 20% y el 40% del mantenimiento programado del parque tractivo durante 2023″, afirmó..
Frente a esta situación, “el nuevo modelo busca que sea el sector privado quien aporte el capital y la experiencia, y asuma el riesgo empresario necesario para recuperar y desarrollar el sistema, mientras el Estado Nacional mantiene sus funciones de regulación, fiscalización y control”, insistieron las autoridades.
El Ministerio de Economía confía en que el esquema de acceso abierto a la infraestructura ferroviaria permitirá la participación de distintos operadores bajo condiciones objetivas y no discriminatorias. Además, contempla Obras Obligatorias que deberán ejecutarse durante los primeros cinco años de las concesiones, junto con obras optativas que podrán ser comprometidas por los oferentes y serán ponderadas durante el proceso de adjudicación.
“El plazo de 50 años permitirá generar las condiciones necesarias para realizar inversiones ferroviarias de gran escala y largo período de recuperación, otorgando previsibilidad para el desarrollo de nueva infraestructura y la incorporación de capital privado. A su vez, el horizonte de largo plazo permitirá acompañar la maduración de nuevas cargas y garantizará que el concesionario tenga incentivos para mantener y renovar la red durante toda la vigencia del contrato”, prosiguieron.
LAS OBRAS PARA LOS TRENES DE CARGAS
De esta manera, entre las intervenciones previstas se encuentran obras para eliminar el cuello de botella ferroviario en la ciudad de Santa Fe y recuperar el ramal azucarero de la Línea Belgrano; rehabilitar la capacidad, confiabilidad y regularidad del corredor principal de la Línea San Martín; y recuperar el ramal troncal de la Línea Urquiza.
La licitación también contempla la posibilidad de que los concesionarios adquieran el material rodante correspondiente a cada línea.
En este punto, el Gobierno aclaró que los recursos provenientes de la venta y remate de locomotoras y vagones serán destinados a un fideicomiso específico para financiar parcialmente las Obras Obligatorias, permitiendo que los activos existentes del sistema contribuyan a financiar su propia recuperación.
“Con este llamado a licitación, el Gobierno Nacional avanza en la transformación del sistema ferroviario de cargas y en el programa de privatizaciones previsto por la Ley Bases, dejando atrás un modelo deficitario y avanzando hacia un sistema con mayor inversión privada, mayor eficiencia y mejores condiciones logísticas para la producción y las exportaciones argentinas”, cerraron desde la Casa Rosada.
CELEBRACIÓN AGROEXPORTADORA
La importancia que tiene para el agro esta noticia, en tanto, quedó reflejada en un comunicado emitido por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC).
“Celebramos la publicación de la resolución”, expresaron, porque “constituye un hito fundamental para la competitividad del sector agroindustrial exportador” y “puede dotar de inversión y eficiencia al transporte de carga ferroviario, que es clave para el desarrollo federal agroindustrial”.
“La producción agrícola alejada de los puertos podrá tener una oportunidad esencial de recuperar competitividad y poder trasladar la producción de miles de productores de maíz, trigo, soja, girasol y otros granos así como insumos agrícolas que hoy no pueden hacerlo debido a los altos costos de fletes”, opinaron.
También elogiaron que “los esquemas flexibles de cofinanciamiento y acceso abierto que implican la adopción del modelo de open access (sin exclusividad comercial) y la flexibilidad del marco contractual, facultan a los concesionarios a celebrar acuerdos con inversores, acopios y dadores de carga para el cofinanciamiento de obras y la reserva de capacidad en ramales específicos”.
Por otra parte, valoraron que “la elegibilidad de las concesiones dentro del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) otorga un marco de certidumbre para la modernización de las vías”.
“La transición desde una administración estatal hacia un modelo de gestión e inversión privada —fundamentado en la libre competencia y en reglas claras— permitirá alinear la red ferroviaria con las necesidades logísticas del agro y de otros sectores de la economía argentina. Ahora las empresas interesadas podrán analizar en detalle el contenido de los pliegos y buscar eventualmente propuestas que sean consistentes con las expectativas generadas en relación con la competividad agroindustrial exportadora”, concluyeron.